Mi vida no me perdona, recuerda siempre mis pecados, nunca establece un termino medio, no me permite un descanso, mi vida no olvida siempre me recuerda tus labios aquellos que perdí.
Canciones, poemas, novelas y escritos, tu siempre estas en ellos, protagonista o secundaria, pero allí estas siempre hiriéndome y cautivándome.
La ceguera es un infierno para aquel que no sabe mas que ver, pero no necesito abrir los ojos para ver lo que mas quiero. Salgo a la calle y cierro los ojos, prefiero verte a ti, que ver a otras que ni siquiera me harían caso por unos simples billetes.
No necesito compasión, ni voy de perdedor, perdí y ya no mas, no supe actuar, ahora tu recuerdo me ahoga en mi cama antes de acostar. Espero en todo caso, volver a encontrar, los negocios no me van mal. Quise ser lo que soy, pero no me esperaba a esta edad estar sólo de amor.
Mis compañías no son necesarias, necesito volver a encontrar. Y buscare y buscare, pero no es fácil hallar. Los típicos asustan y no me parecían reales, después de crecer y pasar una cierta edad, me vuelvo inocente, poético y romántico, cada vez creo más en las cosas mas triviales, cada vez mi vida es mas normal, cada vez creo mas aquello que decía mi padre, y es que hay cosas que solo aprendes con la edad.
Pero espero volver a encontrar. Muerta en un descampado no era tu destino. Terminado el tuyo y truncado el mío, espero que vuelvas desde arriba para ayudarme a volverme a enamorar, a volver a encontrar.
jueves, 25 de octubre de 2007
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario